Pros y contras del trabajo en equipo


El trabajo en equipo debe ser entendido como una herramienta más a disposición de los directivos para alcanzar una meta concreta. Se trata de un "medio", y no un fin. Aclaro esto porque a veces tengo la impresión de que existe demasiada euforia con relación a este asunto e, incluso, muchos directivos están convencidos de que trabajar en equipo es la mejor respuesta para solucionar los problemas, sean estos del índole que sean. 


Describiré primero algunos de los inconvenientes de esta metodología para, luego, centrarme en los beneficios. Por el lado negativo tenemos que...

  • El trabajo en equipo ralentiza la toma de decisiones. En tanto se forman los equipos de trabajo, se organizan, trabajan en la resolución del problema, puede pasar un tiempo valioso durante el cual la decisión está parada. Si estamos ante un problema de urgencia que requiere una pronta solución, quizá esta metodología no sea la más adecuada.
  • Los equipos de trabajo suelen tomar decisiones "consensuadas", desechando aquellas propuestas más innovadoras y rupturistas. Si juntamos a varias personas para proponer una solución a cierto problema, dentro del abanico de posibilidades habrá algunas realmente innovadoras y otras muchas de sentido común. La experiencia nos dice que generalmente predominan las segundas, por lo que a la hora de elegir una de ellas como definitiva, lo más normal es que se proponga alguna de las soluciones más comunes. Si lo que tenemos que resolver es un problema que requiere una propuesta diferente y rupturista, poner a trabajar a un equipo de personas quizá tampoco vuelva a ser la mejor alternativa dado que en raras ocasiones nos trasladarán una decisión realmente innovadora. Éstas se suelen quedar "en el camino".

Dicho esto, ahora me centraré en algunas ventajas interesantes de esta metodología, el trabajo en equipo. Yo destacaría...

  • permite mejorar las relaciones interpersonales entre los miembros de una organización
  • fomenta la comunicación y promueve el diálogo constructivo
  • permite compartir conocimiento y adquirir puntos de vista diferentes, algo muy enriquecedor para cualquier persona


He remarcado estas ventajas concretas dentro de las muchas posibles porque quería centrar mi comentario en los beneficios "grupales" de la metodología más que en el interés de su uso para la resolución concreta de problemas. Cuando digo "beneficios grupales" me refiero a que este método contribuye a mejorar el clima empresarial si se sabe usar con acierto. ¿Cuándo aplicarlo?

 En el día a día de un directivo se producen infinidad de decisiones de baja implicación que él mismo suele resolver sin mayor problema. Para estos problemas de índole menor, puede ser una buena práctica trasladar la solución a un equipo de trabajo, buscando fomentar un aprendizaje y relación entre ellos a sabiendas que cualquier resolución que propongan no será demasiado trascendente para el problema concreto y que, en consecuencia, puede ser perfectamente implementada por la dirección. Hablemos de las consecuencias de delegar estas decisiones en un equipo de colaboradores:
  • Los integrantes se sentirán valorados como personas al notar que sus opiniones son tomadas en consideración.
  • Se consigue romper el aislamiento entre personas, fomentando la comunicación y el intercambio de puntos de vista.
  • Desde el prisma del empresario, no se asume gran riesgo delegando las decisiones en los subordinados:  ¿qué más da si la propuesta de resolución es más o menos acertada? Es decisiones de baja implicación este matiz pierde importancia y se ve compensado por lo importante que puede llegar a ser hacer trabajar juntos a los empleados y que noten que sus propuestas tienen valor para la organización.
Mi consejo de hoy es el siguiente: les sugiero que de vez en cuando deleguen las decisiones rutinarias en equipos de trabajo para que sus miembros vayan avanzando en su integración, aprendiendo a resolver, a coordinarse, a resolver sus conflictos, etc. A medida que vaya medrando el espíritu de equipo y se vaya adquiriendo más madurez, se valoraría la pertinencia de delegar cuestiones más trascendentes hasta lograr un equipo “autónomo” con una buena capacidad de afrontar decisiones complejas de modo eficaz y rápido.  Sería un buen entrenamiento al que le podría sacar mucho provecho si se sabe hacerlo bien. Desde aquí les animo a intentarlo.

Reciban un cordial saludo

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