Pese a lo anterior, sigue siendo muy reducido el número de empresarios en este País, que están entendiendo que en una economía basada en el conocimiento, éste, el conocimiento, se convierte en el combustible inexorable para que la empresa transite por la rúa de la competitividad.
En el siglo XXI, la capacitación no es cuestión de elección es cuestión de supervivencia