PREMISAS BÁSICAS PARA UN GOBIERNO COMPETITIVO

“Los políticos no son el proyecto de la sociedad; simplemente, son su reflejo..." ABA


La rebelión del ciudadano, cada vez se hace más presente en la vida de los políticos y se está convirtiendo en una verdadera pesadilla para quienes ejercen la función pública. La rebelión de las masas señalada por José Ortega y Gasset hace casi 100 años y por John Naisbitt hace cerca de 40, se va convirtiendo cada día, en una dolorosa realidad en todo el mundo.
Para los políticos que cruzaron el siglo XXI acostumbrados a un ciudadano sumiso, desinformado y desarticulado, deberán replantearse en lo más profundo, su relación con este actor de la vida social, pues hoy enfrentan a un residente exigente, informado y cada vez más organizado, frente a gobiernos crecientemente cuestionados.
Para los dirigentes gubernamentales que desean ponerse a tono con los grandes cambios que están sufriendo las sociedades de todo el planeta, se ponen a consideración las siguientes premisas, estrictamente organizacionales, que podrían coadyuvar en su desiderátum.

1. LAS ORGANIZACIONES DE GOBIERNO ACTUALES SON MONÓTONAS Y TERRIBLEMENTE ABURRIDAS

La forma como se hace actualmente el trabajo, al interior de la administración pública, es simple, repetitivo y descomunalmente aburrido; la sociedad moderna, exige otro ritmo.  Los principales ingredientes para lograr organizaciones vivas, dinámicas y efectivas en nuestros días, se ubican en la obtención y transmisión expedita de la información; en la generación, estructuración y difusión del conocimiento y la constante renovación de la realidad laboral del Servidor Público, vía innovación tecnológica.
El gobernante que quiera trascender en este siglo, necesita reflexionar el asunto y buscar la forma de reunir estos elementos, porque sin ellos solo flotará en el adormecido mar de los lentos sistemas de administración pública actuales.

2. EL TRIUNFO INDISCUTIBLE DE LA LIBERTAD SOBRE EL CONTROL Y TERRORISMO LABORAL.

Es lamentable, que en la mayoría de los gobiernos mexicanos, la divisa corriente con que se manejan, sigue siendo el terror laboral; la amenaza, el chantaje y la coerción, son sus medios favoritos para mantener el control; ante la ausencia de liderazgos auténticos, esconden sus miserias directivas bajo estructuras verticales retrógradas, obsoletas y oscurantistas, pues saben que sin ellas, su liderazgo pesa medio kilo.
En la sociedad del conocimiento, se hace necesario abrir las puertas a la participación, la propuesta, la creatividad e innovación del Servidor Público, por lo que los dirigentes políticos deben ser auténticos; abrirse con sus fortalezas y debilidades frente a sus colaboradores, para que éstos se animen a mejorar continuamente los procesos que revientan en un servicio al ciudadano. Es evidente que las sociedades del siglo XXI de todo el mundo, seguirán abriéndose cada día más, por lo que los gobernantes arcaicos y verticales, serán borrados del mapa político en muy poco tiempo. 

3.  LA VELOCIDAD: PREMISA DE LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

El gobernante debe tener presente, que el ciudadano de nuestros días quiere que se le dé servicio por sobre todas las cosas; pero, lo que más aprecia de éste, es que sea rápido, y para lograr servicios alíferos se requiere trabajar con los procesos, porque de éstos y no de los puestos, se generan las entregas de valor. Los ciudadanos aplauden a aquellos gobernantes que les ayuden a resolver sus problemas en base a servicios gubernamentales que les pongan un marco de supra e infraestructura suficiente, para que puedan realizar sus actividades económicas, sociales, educativas, deportivas, etc. de la mejor manera; pero, insisto, el adjetivo básico de los servicios para la Sociedad del Conocimiento, es: rapidez. Por otra parte, se hace necesario digitalizar todos los procesos de gobierno, pues esto constituye el estado de arte para lograr los servicios oportunos.
  
4.  LA COEXISTENCIA BIDIMENCIONAL

La premisa de nuestros días para cualquier organización de gobierno, es que ésta se “desbarate” en pequeñas unidades de servicio funcionando en forma de red, donde cada entidad trabaje por procesos completos, sueltos, dinámicos, en continua recomposición, de acuerdo a las señales que le envíe la sociedad.
Sin embargo, desde el punto de vista práctico, se trata de que coexistan las dos organizaciones: la funcional, que es la legal, la tradicional, cuyas premisas se deben respetar, y paralelamente, se trabaja con la estructura operativa, la cual se constituye a partir de los equipos de trabajo, que operan por procesos completos, para construir el valor que se le entrega al ciudadano.
Las dos estructuras coexisten, en diferentes dimensiones: La funcional, enfocada al control y la operativa, enfocada a darle servicio al ciudadano.
 La sociedad del conocimiento demanda una premisa tajante: si los requerimientos del ciudadano cambian, los procesos deben cambiar, y si éstos lo hacen, también las actividades que realizan los Servidores Públicos en las organizaciones deben de hacerlo; es aquí donde resulta patético, ver cómo estos últimos siguen trabajando con rutinas de bostezo, cómo si el ciudadano no hubiera cambiado en sus demandas de servicio tan dramáticamente.

Es por lo anterior, que surge la gran necesidad de diseñar, estructurar y desarrollar el aparato de gobierno de manera flexible, que se pueda mover, desde el punto de vista operativo, hacia donde se mueve el ciudadano, si no quiere quedar más rebasado de lo que ya está, por la belicosa sociedad del siglo XXI. Querer enfocar las acciones de gobierno hacia el ciudadano con las obsoletísimas estructuras organizacionales actuales, es simplemente imposible.

 5. LA TECNOLOGÍA EN LOS PROCESOS DE GOBIERNO

Los procesos del aparato de gobierno deben mejorar continuamente, sin embargo, cuando éstos se digitalizan, la mejora es más fácil, más rápida y más barata. El reto de cualquier gobierno debe ser, eliminar poco a poco la atención, pues ésta no le agrega valor al ciudadano. El servicio sí le agrega valor; la atención, no.
Se trata de que el Ciudadano ya no acuda a ninguna ventanilla, que pueda hacer sus solicitudes desde su casa y sus móviles o desde kioskos instalados en las colonias con bajos ingresos económicos; se trata de mejorar al máximo los servicios y disminuir hasta el infinito la atención, esto solo es posible lograrlo con tecnología aplicada a los procesos sustantivos y de apoyo del aparato de gobierno, con mucho conocimiento e inteligencia.

6.    LA GENTE, PRICIPIO Y FIN DE TODO

El servicio que se le entrega al ciudadano contiene los valores tangibles   que representan las actitudes, los conocimientos los valores humanos y las habilidades de los integrantes del aparato de gobierno; con esta lógica, los servicios, son contenedores de valor. Cada servicio es una síntesis del ser y deber ser del Servidor Público: si estos personajes carecen de los elementos señalados, de ninguna manera podemos aspirar a que genere buenos servicios, pues nadie da lo que no tiene.
Es por lo anterior, que difícilmente se mejorarán los servicios al ciudadano, si se sigue conceptualizando al Servidor Público como un simple costo, como un insumo o como un burócrata; se requiere verlo como un ser pensante que pueda ofrecer más valor tangible a la sociedad, a partir de su crecimiento personal y profesional; partiendo del fortalecimiento de sus valores, actitudes, conocimientos y habilidades.

7.    LIDERAZGO CON VISIÓN

      Los gobiernos necesitan a gritos, liderazgos capaces de convertir una visión en metas alcanzables para las personas que construyen los servicios para el ciudadano; en delante, será punto menos que imposible lograr la aceptación del habitante si éste no percibe: liderazgo, visión y acción, que le proporcione la posibilidad de un presente y un futuro mejor. 
     El liderazgo, debe dejar de ser visto como un concepto sublime en la literatura del management; el liderazgo es una poderosa herramienta de trabajo; los gobernantes que lo poseen, no requieren esconder sus miserias directivas bajo pesados organigramas verticales, donde basta tener el nombramiento de secretario, subsecretario o director, para que todo el mundo se le cuadre. Los nuevos directivos de la sociedad del conocimiento, tienen verdaderos seguidores de buena voluntad, no subalternos.
      Nadie sigue la visión de un burócrata ausente; la mayoría va detrás de la visión de un líder.

8. LA REVOLUCIÓN ÉTICA

       Poco a poco la sociedad toma conciencia de lo caro que le sale al País, no trabajar en base a valores; vemos como otras naciones rebasan a México en sus ritmos de desarrollo basadas en pactos sociales éticos. Indudablemente, una revolución ética se está dando en nuestro país y el resto del mundo; los políticos que otean el futuro, de manera creciente, se dan cuenta de que los valores humanos, al margen de las posiciones religiosas o morales, constituyen una de las mejores inversiones que pueden realizar para fortalecer su poder y, en consecuencia, obtener los fines que desean obtener para su causa.
      Si echamos un vistazo a los liderazgos de todos los partidos políticos de este País, no damos cuenta que todos presentan liderazgos sumamente débiles, y no hay que ir muy lejos para encontrar la causa: sus valores humanos son muy frágiles.
      La causa eficiente o inmediata de que tengamos instituciones débiles, es que sus dirigentes no acusan una moralidad aceptable, y la causa de esto último, es que dichos directivos presentan valores frágiles.
      Poco a poco los integrantes de la sociedad, están quedándose con aquellos gobernantes que comparten sus valores; cada día vemos más y más ciudadanos que ya no están dispuestos a tolerar que los políticos manejen los recursos públicos como si fueran cosa propia; se tiene que repensar el contrato social entre gobernantes y gobernados, en el tema de la ética.
Este es un asunto en el que tenemos que trabajar mucho para fortalecer las nuevas generaciones de gobernantes.


CONCLUSIÓN

      En definitiva, creemos que el éxito de un gobierno de la nueva sociedad del conocimiento, dependerá de la capacidad que sus Directivos y Servidores Públicos para generar, estructurar y difundir conocimiento, para que la organización mejore continuamente los servicios hacia el ciudadano.
       En éstos puntos básicos, planteamos los principales elementos del cambio, que pensamos que debería tener en cuenta el dirigente político que desee adelantarse al futuro inminente, que se desguaza sobre el mundo entero y que pronto separará de manera precisa, a quienes tomaron en cuenta estos avisos que nos da la historia contemporánea, de quienes la ignoraron. ESSS.......

Enlace a libro para conocer más sobre el tema: www.gobiernocompetitivo.com

                                            *Director del Bufete Empresa Inteligente
                                             Rector del Instituto Empresa Inteligente
                                                                             México

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